¿Por qué la provincia de Quebec tiene su propia política de inmigración?
Quebec, una provincia con voluntad propia
Con su propio conjunto de criterios de selección, programas distintos y la capacidad de seleccionar a sus trabajadores calificados del extranjero, la provincia de Quebec ostenta hoy más poder que cualquier otra provincia en términos de su capacidad para influir en su inmigración.
En 1995, la provincia francófona estuvo a punto de votar a favor de convertirse en un estado independiente dentro de Canadá; con un estrecho 0,58% de los votos como el factor decisivo para permanecer en el Dominio Canadiense. Es importante señalar que los liderazgos que impulsaron el referéndum de 1995 son los mismos que llevaron a Quebec a alcanzar el poder que ejerce sobre la inmigración en la actualidad: fuerzas profundamente arraigadas en la historia y la cultura de la provincia.
Un pasado de conflictos
Quebec posee una historia cultural diferenciada, mucho más incluso que la del Canadá anglófono. En 1608 (más de 250 años antes de la Confederación del Dominio Canadiense), el diplomático y explorador francés Samuel de Champlain fundó la ciudad de Quebec junto a sus 28 hombres, reclamando la provincia como parte de Nueva Francia (un territorio francés que abarcaba gran parte de la costa este de Canadá y de Estados Unidos).
Lo hizo en el asentamiento iroqués abandonado llamado Stadacona, siendo guiado por las tribus iroquesas hacia el lugar mediante su palabra nativa para aldea: “kanata” —de donde se origina el nombre de Canadá—.
Champlain, considerado el padre de Nueva Francia, permaneció como administrador hasta su muerte en 1635. En 1763, tras la finalización de la Guerra de los Siete Años, Francia firmaría el Tratado de París, cediendo los territorios de Nueva Francia (incluido Quebec) a los británicos; esta fricción histórica ayudaría a sentar las bases del énfasis en la cultura francófona que perdura hasta el día de hoy.
Quebec ya era diferente histórica, cultural y demográficamente del resto de Canadá (el cual fue colonizado por los británicos con una profunda impronta). Quebec también fue capital de la Provincia Británica de Canadá (hoy dividida en Quebec y Ontario) en dos ocasiones, antes de integrarse al Dominio más amplio de Canadá en 1867.
Sin embargo, la integración de la provincia de Quebec en el dominio canadiense nunca fue tan homogénea como en otras provincias de dominio británico en Canadá, ya que los quebequenses conservaron gran parte de la lengua, costumbres, estructuras jurídicas y religión traídas por los franceses.
La década de 1960 fue una época de cambios intensos y rápidos en Quebec, ampliamente conocida como la “Revolución Tranquila”. En 1961, Quebec buscó establecer vínculos diplomáticos con Francia, el Reino Unido y los Estados Unidos; no obstante, el gobierno federal intervino afirmando que solo podía haber “un interlocutor” ante las naciones extranjeras.
Este suceso encendió el debate sobre el lugar de Quebec y de los franco-canadienses en la Confederación. En 1968, estas dinámicas culturales, junto con una reforma en la política de inmigración de Canadá (que pasó de un sistema jerárquico por país de origen a un sistema basado en puntos según las habilidades laborales del candidato individual, competencia lingüística, vínculos familiares y educación), condujeron a la creación del primer ministerio de inmigración de Quebec.
A los apasionados de los grandes descubrimientos que deseen profundizar en la historia de Quebec, les dejo una invitación especial. Visiten el sitio web Quebec em Foco de mi amigo y colaborador William Zimmermann y hagan un viaje al pasado quebequense bajo la perspectiva de este apasionado de La Belle Province. |
1971 – 1991: La negociación sobre la inmigración
De acuerdo con la Ley Constitucional de 1867, la inmigración ocupa un lugar especial entre las competencias estatales, siendo gestionada tanto a nivel federal como provincial; no obstante, hoy ninguna provincia tiene tanta autonomía sobre su inmigración como Quebec.
La creación del ministerio de inmigración de Quebec (hoy conocido como MIFI) marcó la afirmación de que el control de la inmigración en la provincia era una cuestión clave: no solo por razones económicas, sino también para preservar la lengua francesa y la cultura francófona como prioridad primordial. Como resultado, Quebec reclutaría a inmigrantes francófonos (hablantes nativos de francés) de todo el mundo durante este período.
Entre los años 1971 y 1991, Quebec renegoció continuamente su autoridad provincial sobre la inmigración, lo que dio lugar a cuatro acuerdos legislativos clave que moldearon las facultades de la provincia:
- El acuerdo Lang-Cloutier de 1971 fue la primera pieza legislativa en materia de inmigración entre Canadá y Quebec; el acuerdo permitió que Quebec contara con representantes en las embajadas canadienses y para asesoría migratoria en el exterior, introduciendo cambios administrativos relevantes en el rol de Quebec dentro de la inmigración canadiense;
- El acuerdo Andras-Bienvenue de 1975 otorgó a Quebec participación directa en el proceso de selección de inmigrantes, permitiendo a la provincia realizar entrevistas y emitir recomendaciones a los oficiales de visados. Este fue un gran hito para la provincia, ya que la legislación obligaba al gobierno federal a considerar la opinión de Quebec en cada nueva solicitud de inmigración hacia su territorio;
- El acuerdo Cullen-Couture de 1978 extendió los mismos derechos a la inmigración temporal, definiendo sus propios criterios de selección y otorgando a la provincia aún mayor influencia sobre la inmigración dentro de sus fronteras; y, finalmente,
- El acuerdo Gagnon-Tremblay-McDougall de 1991 —también conocido como el Acuerdo Canadá-Quebec— representó el mayor triunfo histórico para la inmigración de Quebec. Bajo este marco legal, la provincia obtuvo la potestad plena para seleccionar a los inmigrantes (especialmente en la categoría económica) con destino a su territorio, así como para gestionar la integración y francisación de estas personas en la sociedad quebequense.
La fuerza del francés en Quebec
Un breve repaso histórico de la política de inmigración de Quebec evidencia que una de las mayores prioridades de la provincia es la preservación y promoción de la cultura francófona y de la lengua francesa.
En 1977 se aprobó la Ley 101 (Carta de la Lengua Francesa). Un hito político trascendental en Quebec, esta ley convirtió al francés en la lengua oficial y de uso cotidiano en la provincia. La mayoría de los hijos de inmigrantes, por ejemplo, pasaron a asistir obligatoriamente a escuelas de lengua francesa en lugar de instituciones de lengua inglesa.
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En junio de 2022, esta Carta fue actualizada con la Ley 96, reforzando aún más el protagonismo del francés en Quebec. Hoy en día, el francés es el idioma exclusivo en las comunicaciones entre el gobierno de Quebec y sus ciudadanos. Asimismo, la comunicación de las empresas con sus clientes, el etiquetado de productos y los contratos con la administración pública deben realizarse exclusivamente en francés.
Aun rodeada de controversias por parte del sector empresarial local y de inversores extranjeros, la Ley 96 es vista con muy buenos ojos por los sectores conservadores y nacionalistas de Quebec, quienes temen por el futuro del francés en la provincia.
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Con todo, este es un debate que seguirá generando amplias discusiones, dado que la población inmigrante (no francófona de origen), las empresas extranjeras y el propio gobierno aún deben evaluar plenamente cuáles serán los impactos en la economía y en el desarrollo a largo plazo.
¿Y cómo quedan los brasileños en este contexto?
Comprender por qué la política de inmigración de Quebec difiere del resto de Canadá es un paso fundamental para cualquier persona que desee emigrar a la provincia. Con el énfasis de Quebec en la cultura francesa y francófona, los inmigrantes con antecedentes culturales afines pueden experimentar mayor éxito al intentar emigrar, establecerse y vivir en la provincia, en comparación con otras regiones de Canadá, especialmente si logran cumplir con los criterios económicos establecidos por el gobierno de Quebec.
La buena noticia para mis compatriotas brasileños es que somos muy bien recibidos en la provincia. Aunque todavía representamos cifras moderadas en la inmigración en comparación con otras comunidades, contamos con una gran ventaja en el proceso de adaptación. Este factor ha llevado a que cada vez más brasileños opten por Quebec, por razones que pueden sorprender a muchos.
Comenzando por la facilidad para aprender francés. Puede sonar curioso, pero te sorprendería la cantidad de profesores de francés aquí que coinciden en que los estudiantes brasileños se destacan en las clases. Por razones obvias, nuestro idioma, latino como el francés, comparte una estructura gramatical, raíces léxicas y vocabulario muy cercanos al francés.
En segundo lugar, factores culturales vinculados a la religión, ya que Quebec es en su mayoría católico, aun declarándose laico. Curiosamente, solo en la ciudad de Montreal hay más de 600 iglesias católicas, algunas de ellas fundadas en el siglo XVIII. Esto de por sí demuestra cuánto compartimos históricamente. Pero las similitudes no terminan ahí: los quebequenses tienen mucho en común con nosotros en comparación con los canadienses del lado inglés; son más pícaros, más sociables y disfrutan mucho más de las fiestas y celebraciones.
Por último, pero no menos importante, solemos adaptarnos con gran fluidez a su cultura, especialmente en el entorno laboral. Puede sonar directo lo que voy a decir, pero créanme: los empleados con identidades culturales y religiosas sumamente rígidas tienden a sufrir más para encajar en empresas menos abiertas a inmigrantes en Quebec. Es en ese momento cuando nuestra flexibilidad y cintura pasan a ser un as bajo la manga. Lamentablemente, la xenofobia en Quebec es un problema antiguo que todavía afecta a los inmigrantes, una probable herencia francesa.
Bueno amigos, esto era lo que tenía para compartir; espero haberles ayudado una vez más con esta información. Suscríbanse a nuestra newsletter para recibir actualizaciones sobre la vida en Quebec y sus primeros pasos como recién llegados.
¡Nos vemos en el próximo post! 😉
Marco Vasconcelos
Brasileño, webmaster y especialista en comercio electrónico viviendo en Montreal desde 2018. Creador de Você no Quebec, comparte orientación práctica, consejos de vivienda y experiencias reales en la provincia para facilitar la transición de nuevos inmigrantes.
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